jueves, 18 de agosto de 2011

Este no es mi sitio

Este no es mi sitio...

 

No puedo más, no aguanto esta presión que me destroza por dentro. Este no es mi lugar ni mi mundo y cada vez lo veo más claro. Mi sitio está lejos de estas paredes, de esta mesa y de esta silla. Me siento un extraño, un intruso, una máscara sin cara y sin cuerpo.


Estoy rodeado de gente...de "amigos" y me siento solo, aislado, aprisionado en una inmensa cúpula de cristal negro, opaco. Intento gritar y nadie me escucha. Quiero llorar pero mis ojos están secos.

Pensé que podría adaptarme a todo esto, pero no ha servido de nada… Grito estando callado, lloro mientras sonrió, y muero… mientras sigo vivo.

He perdido la noción del tiempo, del espacio. He perdido la cuenta de cuantas veces me han ignorado ya, cuantas veces mis ojos lloraron sin que nadie los viese, cuantas veces…

Quiero salir de esta prisión, de esta cárcel abstracta, de mi piel, de mi vida, de mi edad…

Quiero perderme en una isla desierta y llorar, llorar como no soy capaz de hacerlo ahora, necesito liberarme de tanto peso que tengo en las espaldas, necesito sentirme querido... Quiero que el mar se lleve los miedos, los golpes, los falsos amigos, las mentiras… Quiero cambiar de vida.

Me miro en el espejo y no me veo. Hay un extraño al otro lado, un joven con rostro falso.

Y grito al cielo y no responde.

Y todo solo porque… este no es mi sitio…
A día 18 de agosto de 2011, a las 00:47, es como me siento...es triste sentirte solo

miércoles, 17 de agosto de 2011

Te echo de menos



Te echo tanto de menos...
Tanto te echo de menos que ya no soy capaz de ver pasar el tiempo. 

Echo de menos tus sonrisas cálidas que me aportan la seguridad de poder hacer cualquier cosa. Echo de menos tus ojos, brillantes y fugaces como estrellas, que son capaces de iluminar y calmar mis tristezas.

Echo de menos tus carisias dulces capaces de inundarme a escalofríos. Echo de menos verte nervioso y lleno de timidez cuando te miro con detenimiento y no eres capaz de aguantarme la mirada. Echo de menos tus palabras, tu voz al pronunciarlas a mi oído.

Echo de menos el calor de tu cuerpo junto al mio, Echo de menos tus suspiros, tus gestos, tu boca, tus ojos, tus besos,…

Te echo tanto de menos…
A veces miro de noche el cielo y a pesar de  ver miles de  tímidos puntos de luz brillar no puedo dejar de sentirme solo, porque por más que busco entre todos esos puntos...el que ilumina y hace brillar mi vida entera está demasiado lejos para poder verlo...

Te echo tanto de menos...

domingo, 14 de agosto de 2011

¿Quíen eres?


 Pequeño…

Eres un sueño que deseo realizar  ...entregarte mis ansias a la hora de amar…en sueños te tengo, en sueños me entrego.

Solo tú puedes hacer que mi cuerpo tiemble cada vez que te acercas, y con tu dulce carita puedo soñar aún sin tenerte presente, solo tú me haces vibrar con la sola idea de acariciarte…

Cuando pienso en ti se detiene el tiempo y el silencio me aprisiona, pero no temo porque detrás de cada sueño estás tú…allí…siempre tú, siempre para mí…solo para mí.
Me gusta que seas mi sueño.

La noche me seduce porque es allí donde puedo tenerte sin que nadie ni nada se interponga, solo tú eres lo que sueño, solo tu logras que me sienta vivo…logras arrancar de mi toda tristeza y melancolía…solo contigo sueño.

Un sueño…contigo quiero siempre soñar

Todo mi ser se estremece al pensar en tenerte cerca…solo tú provocas esto en mí, suave como el rocío de las mañanas, tibio como las brisas de las tardes…loco, sí…loco de amor por ti…por tenerte entre mis brazos, bajo mi piel, sentirte y olerte…me desarmo completamente, enmimismado me quedo solo con mirarte.

Solo contigo sueño así.
¿quién eres? eres mi esencia, eres mi felicidad, eres mi vida entera.

jueves, 11 de agosto de 2011

Días grises

Hay momentos en que el cansancio se apodera de ti. Te sientes agotado, derrotado una y otra vez por las mismas luchas, las mismas penas, los mismos sinsabores. Cuando, sin querer, desentierras recuerdos de heridas todavía frescas, todavía sensibles, que todavía escuecen…
Y te entran ganas de mandarlo todo a la mierda, porque creías que por fin lo habías superado, y te sientes terriblemente estúpido por permitirte pensar en ello una vez más…
Porque, en el fondo, te aterra la sola idea de entablar esa batalla una vez más. Las batallas contra el propio corazón, contra uno mismo, son las más amargas y las más difíciles de ganar.
Pero no te permites detenerte. Sabes que debes ser fuerte, que tienes que seguir luchando. Sabes que por mucho que te escuezan las heridas, no debes detenerte jamás. Seguir caminando, recorriendo un nuevo camino. Debes seguir adelante, porque si paras, tal vez no encuentres jamás las fuerzas para continuar. A veces caminarás con rabia, apresurando los pasos para alejarte cuanto antes, a veces con dolor, y cada paso te costará la misma vida, porque duele, y duele tanto… Ausente de dolor y de sufrimientos, pero también de dichas y alegrías. Ausente de sentimientos o emociones.
Y, sin embargo, seguir. Adelante. Con valentía, sin bajar la cabeza. Porque es inútil buscar un camino. El camino se lo traza cada uno con sus propios pasos. Con cada uno de ellos, ya sea acertado o erróneo.
Porque no hay camino escrito, ni dibujado. La senda de la vida es la que cada uno va pintando con cada decisión, con cada sueño que abandona o que elige seguir. Con las personas que pone en su vida y con las que aparta de ella. Lo forman los momentos felices, y los tristes. Los momentos en los que uno fue valiente o en los que perdió el tren que pasaba. Lo forman, también, las equivocaciones. El odio que sintiéramos y que nos diera la fuerza para seguir… La esperanza, que nos hizo mantener la mirada fija en el cielo. El amor, que mantuviera, a veces, el corazón caliente.
Lo forman todas las caricias dadas y los abrazos recibidos. Las miradas, las palabras que hicieron daño y las que trajeron la calma. Los besos. Las oraciones y las lágrimas derramadas. Los gritos y los bailes. Las risas. Las preguntas sin respuesta, y las respuestas que sí encontramos.
Porque el camino que recorremos está hecho justo a nuestra medida. Hecho por y para nosotros. Y para nadie más.

Viviendo un sueño

Estoy soñando en voz alta...Estoy buscando la parte que falta de mi corazón... tu me agarras cada vez que me caigo. Cuando miro en tus ojos sólo veo sentimientos. 

Esta, esta es mi vida, estoy buscando amor en tus ojos. Voy a hacer que  pierdas el control, voy a ser tu sol en la noche...solo tiene que venir aquí dentro. Estoy jugando contigo, me estoy enamorando de ti.

Esta, esta es mi vida, estoy buscando amor en tus ojos. No quiero estar dentro de un sueño siempre, quiero vivirlo contigo...podemos cambiar las cosas si estamos juntos porque sé que no las dejaré ir, porque sé que no te dejaré marchar, porque sé que estarás conmigo

martes, 2 de agosto de 2011

Reflexión sobre Enamorarse

Pienso que enamorarse implica mucho más que tener una pareja. Puede trastornar muchos aspectos: Volverte más optimista, más arriesgado por la vida porque cuentas con la protección emocional...

No solo te enamoras de tu pareja, también te enamoras de la visión del futuro que esa pareja representa para ti.  Cambiar la forma de  pensar es cambiar la forma de vida, enamorarse es la etapa en la que  tus sentimientos son sensibles y tus emociones se vuelven invulnerables.

Es llegar a ser uno mismo gracias a otro, hacerlo todo entre dos, referirnos a todo como "nosotros" que nos hace ser infinitamente más nosotros mismos.
La única manera de conocer el amor es amar a alguien de verdad y lo podrá conocer por medio del corazón.

Estar enamorado...amar es no ver a nadie, que no exista el resto del mundo, porque desde que te conocí mi mundo eres tu.