miércoles, 13 de julio de 2011

Perdón

El día de la mujer, solo hace falta ver un poco la televisión o algunas noticias de informativos para poder percatarnos de los muchísimos actos reivindicativos que están de moda ahora, reconociéndole su valor y utilidad siempre, para acabar con la mal llamada, para mí, violencia de género y con el machismo reinante en la sociedad. Este día sirve también de excusa a aquellas también mal llamadas feministas, que no lo son sino que sino que son hembristas, para defender la igualdad de todas las mujeres en todas las escalas sociales acerca de las condiciones de trabajo o la igualdad de oportunidades. Vuelvo a decir en una ocasión más que esto no es malo, es totalmente lícito reivindicar y protestar por situaciones denigrantes.

Pero a pesar de todo esto, yo no he visto nada de estas situaciones a la inversa, es decir, para y por los hombres.

Yo realmente lucho, o lo intento con toda modestia, por hacer ver esta realidad también, es decir, por que se vean las dos caras de las monedas y no solo una. En relación con los anuncios de televisión, existen multitud de anuncios sexistas que discriminan por un lado o por otro. Por ejemplo podemos ver como había un anuncio en que un hombre probaba una lavadora y al no saber usarla, la mujer llama al servicio técnico…y ¡sorpresa!, se llevan al hombre por torpe. O también podemos ver anuncios en los que la mujer es la única que anuncia productos de limpiezas. Pero también es verdad que hay anuncios ya en los que en determinados anuncios de limpiezas salen hombres limpiando, y otros en los que salen la mujer trabajando…algo estamos mejorando.

Sin embargo, ¿alguien sabe cuándo es el día del hombre? Tic tac, tic tac, no sigáis buscando, no existe tal día. Esto es solo una prueba de la discriminación que se le está dando al hombre, y lo más curioso es que se hace apelando por una igualdad, una igualdad que no existe.

Hace poco encontré una noticia en el periódico, una noticia que no es fácil ver, no porque no las haya, sino por que pesan más otras cosas. El titular fue este: Mujer apuñala a su marido en la cabeza y lo mata. Él iba a trasladarse a vivir a Málaga con su madre y su novia. Ocurrió en Carabanchel un 4 de enero. Él era, según sus vecinos, un hombre tranquilo.

Según los cronistas de sucesos, ha sido la primera muerte violenta de 2011 en la región. En realidad, es la primera víctima de la violencia de género del año, pero parece que la realidad varía dependiendo de lo que se tenga entre las piernas. Y digo 'violencia de género' porque decir 'violencia machista' es parcializar las expresiones para manipularlas. Porque ni la violencia es propiedad de los hombres, ni la ejercen sólo ellos. A las cosas hay que llamarlas por su nombre, que por otro lado es algo que me encanta.

La justicia (con minúscula) es a veces contraria a la moral. Este hecho hace que se den situaciones muy peligrosas, como en el caso de la Ley de Violencia de Género (exactamente, Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género), que aprovechan mujeres y abogados sin escrúpulos. En su artículo 1 ya establece que su objeto es "actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia". Ni una mención al hombre o al niño (por cierto, estadísticamente, el maltratador habitual de un menor suele ser su madre, no su padre) como víctima. Tampoco dice nada de la violencia de género entre homosexuales, que también se da. Debe ser que los hombres nacemos con el gen del verdugo femenino a cuestas
 
 El día de la mujer...cuando es este día, se dice Felicidades a todas las mujeres que conocemos...¿Felicidades por ser mujer? ¿Volvemos a situar diferencias sociales en elementos incontrolables, como el sexo?
Estoy cansado de las políticas compensatorias. A ver si nos enteramos, que la igualdad no se logra pisando a nadie. Ni mujeres, ni hombres, ni perros. Que ya se nos contaron que uno de los dos era peor que el otro, y las mujeres escaparon fatal. ¿Ahora qué? ¿Al revés? Porque estoy hasta las narices de los discursos hembristas, de que me digan que las mujeres sacan mejores notas que los hombres en la universidad, que somos terriblemente culpables por cobrar más que ellas en el mismo puesto de trabajo… Y así una larga lista. Llevamos con esas políticas compensatorias años, y no funcionan. Y nosotros (ellos y ellas) erre que erre.
 
Y esa es otra: el lenguaje sexista. Como si las palabras pudieran emitir juicios de valor. Una de mis luchas personales es en pro de la igualdad. Pero por ahí no paso. El lenguaje está al servicio del hombre (y la mujer), y debemos usarlo como lo que es: una herramienta. A veces los elementos se vacían de contenido. 
 
Pasa con todo: con los elementos identitarios (como el flamenco), con los actos religiosos (casarse por la Iglesia), con las tradiciones… Con el lenguaje también. Y cuando yo digo hoy “periodista”, sé perfectamente que puede ser un chico o una chica.
 
Que es hora de enterarse ya que dualizar y “hacer equipo” nunca fue bueno. No se trata de “ellas” y “ellos”. Se trata de personas.
 
Personalmente estoy frustrado con este tema...me siento culpable...me siento obligado  pedir perdón. Perdón por tener pene

No hay comentarios:

Publicar un comentario